jueves, julio 31, 2014

Mogwai

 

  El soundtrack de una biopic depresiva.
  
  Pero es honesto, hay que reconocerlo. Preferible ese discurrir angustioso que una alegría impostada.

  Y si el sonido se absorbe por un sentido, refracta otro. Y ahí están las imágenes, que no son necesariamente fruto de un sentido inmediato, sino que vienen como recortes de peliculas noventosas, de clips Xgames antes de que irrumpa de lleno la Go-pro; con chicos que van en skate, con longboards que descienden en espiral por carreteras de Finlandia.  Las imágenes que se suceden de modo ecléctico remiten al Neon Wilderness a ciudades como Detroit, al cemento.

  Es bueno. Un Sonic Youth con menos mambo.

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