¿Cuánta miseria puede caber en las páginas y en las pantallas de nuestros hermosos medios de comunicación?
Es asombroso: la noticia no es la prueba irrefutable de que los hijos de puta de siempre (de ahora en más, LHDPDS) ejercen un monitoreo continuo y sistemático en y de todo el globo; la noticia es si una presidenta es bipolar o un presidente coge con forros; si Evo Morales tiene Cáncer o Chávez juega bien al baseball. El suceso relevante es pormenorizado y manipulado, lo verdaderamente importante pasa a un segundo o tercer plano, mientras la información superficial, lindera de lo frívolo, impregna cada página, cada segundo de aire. LHDPDS se encuentran ahora con que les han marcado el off side, pondrán la cara de uno de sus mejores inventos, Bart simpson, y dejarán en claro que ellos no fueron, no hicieron, no quisieron. Obviamente que van a zafar, ¿por qué? Por la complicidad localista que tendrán de cada uno de los países a los que les conviene desprestigiar a sus líderes. Prueba de ello son los matutinos con más tirada y los canales con más audiencia de nuestro país, que dejan de lado una posibilidad inmejorable de desasnar al lector, de brindarle más datos sobre el proceder de LHDPDS (claro, tampoco pueden ir contra el amo). Pero no, no hay tal condena enérgica a la intromisión y al agite norteamericano, hay un festín chismoso sobre lo que dijeron los semidioses del norte.
¿Qué Cristina Fernández es paranoica? Levanten la vara, maestros, yo ya escuché cosas peores: que es bipolar, conchuda, puta, que se acuesta con Alberto Fernández, con Aníbal Fernández y con cualquier Fernández que tenga bigote. Entonces, ¿qué es todo este circo? Este circo es un hermoso “mientras tanto”, una comidilla para que nuestras tías se codeen y digan:
-Hay, Olga… ¿Viste lo que dicen de nosotros en Estados Unidos?
-Si, Elba, qué Increíble, ¿te parece? Ellos que son tan avanzados, nos ven como indios culpa de esta cretina.
Y claro, explícale vos anuestras tías que LHDPDS no son sólo la tierra de Marlon Brando y Robert Mitchun; no es sólo el país de disneylandia y la pelvis de Elvis, del pobre presidente asesinado en su coche y de los edificios hermosos derribados a manos de los árabes.
La documentación revelada por Wikileaks pone de manifiesto una política canalla, despreciable e invasiva por parte de LHDPDS (Vaya novedad). Imaginemos, simplemente, qué hubiera pasado si se hubiese revelado información de esta magnitud en otros momentos de la historia: Pearl Harbor, Hiroshima, 1ª y 2ª guerra mundial, guerras en el sudeste asiático, dictaduras latinoamericanas, guerras en el golfo, guerra de Irak, invasión a Afganistán -para buscar a un barbudo que ellos mismos educaron- en fin... El etcétera es tan largo como los silencios de Nelson Castro. Lamentablemente eso no pasó y hemos crecido con la imagen de un hermano mayor, norteamericano, quien nos cuidaría de toda amenaza, ya sea de los espías rusos, los terroristas islámicos, los sicarios sudamericanos, los chinos que comen perro, los negros con Sida y Ébola y el chupacabras, por si acaso. Temores que ellos mismos nos impartieron y que nosotros hemos aprendido a temer, porque si algo podemos jactarnos es de neustra obediencia.
Hace unos meses, y con poca repercusión, esta misma página, wikileaks, reveló el asesinato de periodistas por parte del ejército norteamericano -ésto se puede googlear, aprovechen al dios del mundo 2.0-. ¿Qué se dijo de ellos? nada, cuando los tanques disparan y la mira se corre un poco estamos frente a un error de sistema, de cálculo, sólo eso. ¿Los muertos? bueno, son hombres-bomba en potencia, nadie lamentará la muerte o la mutilación de nenes que no sean católicos. Y después los fanáticos son los que hacen el ramadám... Somos divinos. A los noticieros de la tarde se les frunce el alma cuando en un aeropuerto norteamericano se identifica una caja sospechosa (no importa que adentro haya un corpiño, unos VHS de locademia de policía o los discos de Guillermo Vilas) pero poco dicen del horror cotidiano que se dan en zonas con menos pantallas. Quizás suene extremo, y puede ser, pero me chupa un huevo, pasa todos los días y lo que se muestra no es necesariamente lo que está sucediendo.
Ah, si molesta el uso de “los hijos de puta…” para nombrar a un país, recuerden que se habla sólo de su dirigencia, o el ADN conductor de las políticas de LHDPDS, no del país en conjunto, sé que en ese país hay gente buena como Eddie Vedder, Paul Rudd o Susan Sarandon (por citar algunos). Además, si les molestan las generalizaciones, no olviden que tenemos en la punta de la lengua el “villero” o “negro cabeza” para todo aquel que nos cae mal. No somos ejemplos de nada.
Por último, para los ilusos que pensaron en Obama como un cambio, afirmo lo que dije hace como 15 años (?) bueno, un poco menos: Obama, más allá de ser un presidente negro, con la esperanza que eso supuestamente acarreaba, no deja de ser otro presidente de LHDPDS y eso es un poco más complicado y turbio que manejar la sociedad de fomento del barrio Las Margaritas.

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