miércoles, septiembre 05, 2007

Bugs


En las humedades, bajo los hongos polvorientos del tiempo, se guardan algunas imágenes que bien pudieron ser la felicidad. Fragmentos diseminados que eventualmente conforman un sargazo, una proyección que me abruma , una película muda sin mas argumentos que los resabios del pasado. A veces pasan de largo, van como cometas y su estela es lo único que nos avisa de su existencia. A veces son más fuertes, son un orgasmo o un beso, un cometa, sí, pero que nos impacta certeramente. Todo se mantiene quieto, o lo intentamos, lo fingimos; fingir ser indiferentes, desviar la atención hacia una canción o un libro, una charla o simplemente negar obstinadamente que está ahí, que algo volvió del pantano interior y espera, se mantiene tranquilo y confiado con las manos en los bolsillos, sabiendo que inevitablemente, de alguna manera, logrará perturbar.
La memoria es una cueva llena de murciélagos, expectantes y propensos a cualquier estimulo; empecinados en revolotear y pegar contra las paredes, gritando agudamente pugnando por ser audibles. La memoria es una cueva llena de murciélagos; moradores absolutos, susceptibles a una foto o una melodía, no importa, no se necesita mucho para incitarlos y padecerlos indefinidamente.
Algunos nacemos para recordar

1 comentario:

Crackerman dijo...

Seguramente vivamos asi por siempre,la felicidad es algo pasajero,al igual que todo,al igual que fingir aunque hay tantos que lo hacen tan bien,mientras son devorados por dentro, en su vacio eterno.
Mientras nosotros los recordemos seguiremos llenos de ellos,de su felicidad fingida y su verdadera tristeza oculta,seguiremos recordando..recordandolos...recordandote