
jueves, noviembre 19, 2009
Wim Wenders

miércoles, octubre 28, 2009
All the wild horses...
Un lugar accidentado, trazado por vías de antaño y bosta de caballo. En sólo unas cuadras conviven las viejas timberas, adictas y adeptas a los tragamonedas, con los hombrecillos que ven su vida terminar o revivir tras un disco.
Un barrio que arroja hombrecitos al mundo desde temprano. Aparecen por todos lados. Salen de todos lados. Acarrean equinos con un cigarrillo rubio y la sonrisa de Benny Hill. Se los ve deteriorados, con más estima hacia el equino que hacia ellos mismos. Sus arrugas guardan el mapa del barrio.
Por allí anda la policia, cruzando los patrulleros y mateando al despuntar el sol, un ritual diario al costado de las vías, a la vista de pocos.
La marginalidad que oscila entre lo pintoresco y lo criminal; la pobreza digna de quien vive al día y la miseria del que ni siquiera elige de qué abastecerse. Del otro lado los turistas, esos que quizás no viven ni a 10 cuadras de allí, pero llegan en taxis como colonizadores y satisfacen su espíritu lúdico, fuman y beben mientras la suerte errante le muestra las tetas para después dejarlos sin nada. Típica falacia del juego y el ganador.
Life goes on bra...
sábado, septiembre 26, 2009
Sister Morphine
lunes, septiembre 14, 2009
Flautín
Y del otro lado, del lado de acá, página12, solito, haciendose el boludo con algunas cosas y poniendo en primera plana otras, nobles, pero sin tanta relevancia. Canal siete, ahí, también solito, con un genial programa los sábados a las 13, Capusotto, algo de 678 y los partidos (bien el canalla, eh?).
Si hablamos de canales, los de clarín son algo así como la flota imperial, el pulpo que por un lado te toca el culo, por otro te tapa la boca y con su voz suena más fuerte que todos, ¿quién puede negar que se escucha más, se vea más, lo que aparece en Clarín e Hijos, que lo noticiado y noticiable en el 7? Ahh, estaba Telefé, cuya línea editorial es...Nada, un caminito de hormigas, esporádico y chiquito, con cierta neutralidad parcial (a favor del oficialismo), si se permite ese atropello a la buena verba.
Lleven ésto a las radios, es lo mismo, quizás allí hay más desenfreno, se ve que el hecho de no ser visto libera a ciertos jornalistas, como si se estuvieran masturbando al momento en que dicen algo en contra de, o a favor de. Tal es el placer. El regocijo que les provoca.
¿Entonces? Entonces, ¿a quién mierda se comieron los periodistas de este país? ¿realmente somos tan estúpidos? hasta cuándo nos van a boludear con la libertad de expresión y su susceptibilidad a prueba de un estornudo. Hablan de la libertad de expresión cuando en realidad están lejos de ejercerla, no hacen más que seguir una línea editorial, línea editorial que ni siquiera responde a fines benévolos, o al menos imparciales: puro negociado, todo dinero, angurria de poder. ¿Cómo se quejan los periodistas de la libertad de expresión si no lo hacen teniendo la oportunidad? o pero aún, la condicionan por dinero. Eso es libertad de expresión, y no la ejercen, porque son esclavos de aquellos a quienes responden, y no son censurados, o ¿acaso algún notable periodista nuestro se guarda algo a la hora de hablar mal del gobierno?, o incuso los partidarios del gobierno, ¿Se guardan algo a la hora de hablar mal de la oposición o de todo aparato enfrentado al gobierno? NO. Estos mercenarios de turno debería dar un nuevo significado al concepto de "libertad de expresión". Libertinaje de Expresión, tienen, y se victimizan magnificando toco cuestionamiento hacia ellos.
Nos vienen comiendo la cabeza con tips como "periodismo independiente" ,"objetividad", "imparcialidad" "neutralidad"...Bullshit. Nunca lo han sido, a lo largo de los años se ha comprobado que todo medio es y ha sido funcional a un sector, al oficialismo o la oposición, y ésto no gracias a mera simpatía o concordancia con los IDEALES (palabra comodín, no?, cualquiera la usa para zafar) sino a conveniencias, por lo general dinero. ¡Hay, siempre esa monedita!
El modo en que todo se quita de contexto, los recortes en los dichos y la acentuación en ellos según la conveniencia, todo es desagradable. La edición, modificar un texto o un discurso, omitir palabras, el cómo se dice, lo que no se dice... Todo es un asco, es una carnicería. El posicionamiento a la hora de brindar información, la intencionalidad camuflada de samaritanismo, el sadismo en las caras de aquellos que presentan las notas, la idiotez de aquellos anónimos que las narran. En esos locos pienso "y bueno, no es un periodista de renombre, es un cronista en un box que la única vuelta que le encuentra a la mierda que escribe es peinarla de otra manera, hacerla linda" Y si hablamos de escribir mierdas, presente señorita.
Y no hablemos de nuestros periodistas de renombre, Grondona por ejemplo, tipos a los que yo veía de niño y me los figuraba como seres supremos, JA. Momias anacrónicas, valga la redundancia, tipos que pregonan entre nosotros dando por segura nuestra ignorancia y permeabilidad, tirando palabras en griego y hablando pausado, dinosaurios que incorporaron libros a modo de supositorios. Tipos que sin embargo cuentan ampliamente con la aceptación de nuestras tías y los tacheros. Es que, es tan feo pensar, y difícil también, es tan feo y difícil que lo mejor es ver qué pasa en el país, y qué mejor que nos lo cuente Grondona, o Nelson Castro, o Majul.
O que lo cuente Clarín, mejor, que ha contado fielmente lo que ha pasado a lo largo de nuestra historia, que reflejó valientemente el proceso militar, que denunció la guerra de malvinas por injustificada, innecesaria e incompatible en cuanto a fuerzas. Que lo cuente Clarín, y digo Clarín un poco incentivado por estos días en los cuales es tan fácil hacerse eco de este discurso anti-corporativo, anti-monopolio, cuando en realidad ni siquiera estoy cerca de entender la magnitud. Entonces, decía, que lo cuente Clarín,que mantuvo a nuestra sociedad informada sobre todo lo acontecido en los noventa. JAA. Ésto de creer únicamente en lo que dice el diario nos ha quemado la cabeza, ese lugar que hemos mamado de nuestros padres o abuelos, valorar y aceptar como verdad algo que aparece impreso cuando en realidad es desinformación. La clave es esa, empezar a desestimar un poco lo que viene de ese lado, parece que cada vez que se lee un artículo o se ve un programa nos tomamos la hostia después, palabra santa. Lo que un medio dice, escribe, relata, muestra, es tan importante como lo que omite. Tiene que haber un cambio cultural respecto a ello. El común de la sociedad se lamenta tarde de sus crisis, el reproche cae, con toda razón, sobre los políticos; aunque pocas veces se hace reparo en considerar que aquellos que presumían de ser informativos estaban mirando para otro lado. Así ha sido la historia.
Los Kirchners se van a ir, soon or later, pero se van a ir, y ahí se verá si cuando asuma un nuevo gobierno nuestros periodistas son igual de incisivos, como ahora, con la futura clase dirigencial. Claro que tampoco lo fueron con los gobernantes actuales hace unos años, cuando vivían un romance inocente y desinteresado, cuando se besaban en medio de prensa papel, entre dimes y diretes, favores y cheques a veinti tantos días, cuando Kirchner era un Pingüino macanudo y su mujer resplandecía en elegancia. Ahora no, ahora son los Manson y ella despilfarra plata nuestra en carteras cómo-se-llamen Y en ponerse aceite de avión en los labios.
Yo quiero a la oposición en el gobierno (ja). Ahh, por si no sabemos, la oposición es EL CAMPO, LA GENTE (me meten ahí y no se por qué, ustedes por qué están ahí?) y los políticos nuevos y buenos.
Por último, banco a los comunicadores más que a los periodistas, aunque parece los mismo y en algunas personas es indivisible, hay una diferencia, no al punto de Dr jekyll y Mister hyde. No es salamería, entiendo que aquel que ejerce sabrá entender. A veces oficiar de periodista es tan rutinario y limitado como cualquier trabajo de oficina. En cuanto a la la comunicación como actividad multidisciplinaria, que también engloba al periodista, tiene más terreno de aplicación, muchas veces lejos del aire viciado y condicionado del periodismo.
miércoles, septiembre 02, 2009
Fistfull of Steel

Una pequeña escena, días atrás...
El pibe llegó corriendo, apenas con energías para sujetarse de la manija oxidada del colectivo. En la parada había sólo un hombre, con su sobretodo emulando al Neo de Matrix y las gafas demasiado pequeñas para su rostro de galleta.
El hombre, servicial de compromiso y no de voluntad, deja subir al joven y se hace un tiempo para mirarlo, el verbo mirar se reemplaza fácilmente por su par denigrar, porque ésto es lo que hace el hombre, mira al joven como si éste fuese un pedazo de mierda. Antes de subir al colectivo (el Este 12, por si interesa) el hombre hace una mueca a espaldas del joven, levanta su mano y le dispara un arma invisible, ficticia, sobre la nuca...
Yo no puedo creerlo, el que está a mi lado tampoco. Conversamos un rato al respecto, concluimos en que ese es el gen policíaco, eso es lo que maman y, salvo contadas excepciones, es muy difícil desarraigarlos de eso.
Y se entiende lo que padecen, los prejuicios de la sociedad hacia ellos, pero lejos están de hacer algo para derrumbar el prejuicio. Lo alimentan.
Silence...
Something about silence makes me sick
Because silence can be violent
Sort a like a slit wrist. (Rage against the machine, fistfull of steel)
Got a gun, fact I got two
That's O.K. man, cuz I love god.
Glorified version of a pellet gun,Feels so manly, when armed.
Glorified version of a pellet gun (Pearl Jam, Glorified G)
lunes, agosto 24, 2009
Throw in

lunes, agosto 03, 2009
Heaven´s dead

Cualquier metáfora con una escalera es un cliché. Subir, bajar, caer, permanecer y la terminación er hasta el hartazgo. Incluyendo aquella actividad bonita de conocerse para luego mandarse al carajo.
La escalera y la claraboya, el vidrio cagado por las palomas y las plumas de éstas que caen esporádicamente en la escalera; algunos papeles guardados en aulas húmedas y geométricamente dispares, ¿qué inspiración puedo sacar de eso?.
Cualquier acotación al respecto es un chicle masticado por dientes postizos.
Nada que agregar, sólo que la escalera cruje.
